Hola, soy Susana. Y yo también he estado donde estás tú ahora.
Durante más de cuarenta años viví convencida de que no era suficiente. Hoy acompaño a otras personas a salir de ese mismo lugar.
La Coach del Diálogo Interno
Coach ACC · ICF
Durante mucho tiempo sentí que no era suficiente.
No era suficiente. No era válida. No era capaz. Esas tres palabras vivían dentro de mí y lo teñían todo: cómo me relacionaba, cómo tomaba decisiones, cómo hablaba cuando algo salía mal.
Tenía todas las etiquetas puestas. Y ninguna de ellas me hacía bien.
Así estuve durante más de cuarenta años. Creyendo que eso era yo. Sin saber que era solo lo que me había aprendido a decir.
El momento que cambió todo
Miré a mi hijo. Y supe que no podía enseñarle lo que yo aún no me había dicho a mí misma.
No fue una revelación gradual, fue un día concreto. Me escuché hablándome delante de él, una crítica automática, casi cariñosa de puro habitual, y me pregunté qué estaba aprendiendo solo con oírme.
No sentí miedo por él. Sentí que llevaba toda una vida repitiendo un guion que ni siquiera era mío, y que estaba a punto de pasárselo sin darme cuenta.
Para enseñarle a hablarse bien, primero tenía que aprender a hacerlo yo.
Ese día no cambié de la noche a la mañana. Pero empecé a hacerme una pregunta distinta cada vez que la voz crítica aparecía: ¿esto es verdad, o es solo la costumbre hablando?
El camino
El coaching llegó por una conversación casual.
No llegué al coaching buscando una profesión. Llegué buscando entender por qué me hablaba así. Lo que empezó como una pregunta personal se convirtió, con los años, en una formación seria, y en un compromiso: no acompañar a nadie desde la teoría, sino desde lo que yo misma he trabajado primero.
Coach ACC
Acreditación Internacional ICF
PNL
Programación Neurolingüística
Especialización
Diálogo interno y autoestima
Experiencia vivida
Antes de acompañar, lo recorrí yo
Hoy
Hoy ya no vivo desde esa voz. Y esto es lo que hago con lo que aprendí.
No desaparece del todo, a veces sigue apareciendo, más floja, más fácil de reconocer. La diferencia es que ahora sé que no tiene la última palabra.
Yo he estado ahí. Y sé que es posible salir.
Por eso acompaño a otras personas a hacer ese mismo camino: no desde la teoría, sino desde haberlo recorrido primero.
Valores
Lo que guía mi trabajo
Excelencia
Cuido cada detalle de lo que hago.
Gratitud
Valoro lo que tengo y lo que aprendo en el camino.
Integridad
Actúo igual delante que detrás.
Autenticidad
Soy la misma persona en cada sesión.
Amor
El motor de todo lo que hago.
Respeto
Tu ritmo y tu proceso son sagrados.
¿Conectamos?
Si algo de esto te ha resonado, probablemente no sea casualidad.
No hace falta que tengas claro qué necesitas. Podemos empezar por una conversación, sin compromiso, y ver juntos qué tiene sentido para ti.
