¿Qué es lo que realmente cambia?
No prometo una vida sin dificultades ni una versión "perfecta" de ti.
Lo que sí cambia es cómo te hablas cuando algo no sale como esperabas.
Cambia la rapidez con la que te perdonas. Cambia tu forma de poner límites, de pedir lo que necesitas, de estar presente en tus relaciones sin cargar con todo tú solo.
El camino puede que no sea fácil, ni rápido, aunque sí es posible. Y ese cambio, aunque empieza contigo, se nota en todo lo que te rodea.